10 PARTIDOS QU E NO SE DEBIERON PERDER
El maracanazoÚltimo partido de la liguilla final del Mundial de Brasil (16-07-1950).
Brasil-Uruguay, 1-2
En aquella cita mundialista no hubo final. Cuatro equipos disputaron la última fase, jugada en forma de liguilla. Brasil ganó 7-1 a Suecia y 6-1 a España. Arrollaba. En el último partido necesitaba empatar ante Uruguay, que venía de firmar tablas con España, para proclamarse campeona. En Maracaná, casi 200.000 gargantas animaban a Brasil, que se adelantó, pero Uruguay no estaba conforme con su papel de comparsa. Los charrúas empataron y, a 11 minutos del final, Chiggia marcó el gol de la victoria uruguaya. La conmoción fue tal que las autoridades olvidaron entregar la Copa, y los uruguayos la recibieron en el vestuario de manos de Jules Rimet.
Empieza la leyenda alemana
Final del Mundial de Suiza (04-07-1954). Hungría-RFA, 2-3
Berna vio nacer la leyenda de la selección de Alemania en la historia de los Mundiales. Por primera vez, la televisión era testimonio de la final de una Copa del Mundo y retransmitía la que iba a ser una cómoda victoria de los húngaros. En Hungría aún se preguntan qué debió de ocurrirles a los Puskas, Kocsis y compañía para perder un partido que ganaban por dos goles a cero. Para más inri, los magiares habían arrollado a Alemania (8-3) en la fase previa. ¿Por qué ganó Alemania la final? Gracias a un mezcla de tesón, poderío físico y… suerte. Empataron acorralando a los agotados húngaros y, a seis minutos del final, el meta Grosics resbaló cuando iba a blocar un balón fácil que acabó siendo gol.
Sevilla iba a tener un color especial
Final de la Copa de Europa (07-05-1986).
Steaua-Barcelona 0-0
Sevilla. Sánchez Pizjuán. Un rival que se presume mucho menor y casi 40.000 ‘culés’ animando. Tenía que ser, pero no fue. Pichi Alonso, un obrero del área, había vivido su noche de gloria firmando un hat-trick en las semifinales contra el Goteborg que contribuyó a remontar el 3-0 de la ida. La final demostró que el fútbol es cosa de listos. Los rumanos sabían que su única opción era jugar al antifútbol, plantear un partido aburrido, horroroso, lento. Los barcelonistas veían impotentes como pasaban los minutos y no había forma de marcar. El peso de las famosas urgencias históricas de las que hablaba Johan Cruyff atenazó las piernas de grandes jugadores como Carrasco y Schuster. La tanda de penaltys fue desastrosa. Fallaron los cuatro disparos y la Copa voló a Rumanía.
La final de los postes malditos
Final de la Copa de Europa
(31-03-1961). Benfica-Barcelona, 3-2
Vergés, centrocampista azulgrana, explicó que algunos jugadores portugueses le pidieron perdón por la suerte que habían tenido. Cuatro balones a la madera del Barça, y alguno habría entrado si los postes no hubieran sido cuadrados. Dos errores de Ramallets permitieron que los portugueses se pusieran 3-1. El Barça creaba ocasiones gracias a la clase de Luis Suárez, Kubala y Kocsis, pero nada, el balón no entraba. La jugada que resume la final la protagonizó Kubala. El húngaro chuta, el balón da un poste, los azulgranas gritan gol, pero el balón recorre la línea, da en el otro poste y prefiere no entrar. El azar había decidido que los campeones iban a ser los portugueses.
Si la final hubiera sido a un partido…
Partido de vuelta de la final de la UEFA (18-05-1988).
Bayer Leverkusen–Espanyol, 3-0
El Espanyol se plantaba en toda una final de la UEFA, que aún se jugaba a doble partido. Destacaban jugadores como N’Kono, Pichi Alonso y Losada. Habían eliminado, entre otros, al Inter y al Milan de Sacchi. En la ida los españolistas rozaron la perfección y vencieron 3-0 al Bayer Leverkusen. Sarrià enloqueció. Y en el descanso del partido de vuelta, con empate a cero, muchos ‘pericos’ cantaban victoria. Sólo una catástrofe haría que se quedaran sin su primera corona europea. Parecía imposible, pero sucedió. A los 12 minutos de la segunda parte, un error defensivo permitió el uno a cero, y el equipo se vino abajo. Luego, el Espanyol cayó en su peor maleficio, los penaltys.
El rugido de los leones indomables
Partido inaugural del Mundial de Italia (08-06-1990). Argentina-Camerún, 0-1.
Italia ‘90 fue el campeonato del fútbol defensivo y tacaño, pero siempre nos quedará el magnífico partido inaugural. Se enfrentaban los vigentes campeones contra Camerún, cuya estrella era Roger Milla (38 años). Camerún jugó como lo haría todo el Mundial, con una mezcla de calidad, dureza y suerte. Lograron un gol extraño, un buen remate de cabeza de Oman Biyik que contó con la colaboración del meta Pumpido, y acabaron con dos jugadores menos. Los ‘leones indomables’ hicieron un campeonato impresionante, cayendo en cuartos ante una Inglaterra a la que ganaban por dos goles a uno. Por cierto, Milla aún jugaría el siguiente Mundal.
El síndrome de Tenerife (parte I)
Última jornada de la Liga 1991-92
(07-06-1992). Tenerife-R. Madrid, 3-2
Buyo aún debe de soñar con aquella ¿cesión? que le hizo Sanchís desde 40 metros y que el portero despejó creyendo que se colaba. En esos cinco segundos que tardó el balón en salir de los pies del defensa blanco para llegar a los de Pier y convertirse en gol se resume el partido que jugó el Madrid en Tenerife: surrealismo puro. Llegaba el equipo de Beenhakker a la última jornada jugándose la Liga. El Barça debía ganar al Athletic y esperar que el Madrid perdiera. El equipo blanco se puso 0-2. Luego, todo lo que tenía que ir mal salió peor. El gol en propia puerta de Rocha, la cesión de Sanchís y la puntilla de Pier. Y los blancos no sabían que el siguiente año les esperaba el mismo desastre.
Cómo perder una Champions en dos minutos
Final de la Champions (26-05-1999)
Manchester U.–Bayern, 2-1
Muchos aficionados detestan el fútbol de pase largo y empuje inglés, pero en dos minutos y dos saques de esquina los ingleses nos hicieron revivir la grandeza de este deporte. El Manchester U. no pudo contar con dos jugadores imprescindibles, Scholes y Keane. El Bayern había marcado en el minuto 5 y vivía la final soñada. Nadie pensaba que los dos balones que los alemanes enviaron al poste eran un preludio de la tragedia que se cernía sobre ellos. Minuto 91: córner y gol de Sheringham. Minuto 92: córner y gol de Solskjaer. La foto del partido: las lágrimas de impotencia de Kuffour, defensa central del Bayern.
Otra vez los cuartos… y los árbitros
Cuartos del Mundial (22-06-2002)
Corea del Sur-España 0-0
La selección de Camacho empezó el partido nerviosa, aunque poco a poco se fue entonando. Los coreanos corrían, daban patadas y no se cansaban, pero de fútbol, más bien poco. Y entonces conocimos el nombre de los árbitros. Todos los que estábamos pegados a la tele entendimos que el rival no era Corea, si no el árbitro egipcio y el asistente de Trinidad.
Sus decisiones pusieron muy difícil que España marcase un gol. Y cuando lo hizo, fue anulado. Los penales también resultados esquivos a ‘la roja’ y la maldición de los cuartos se hizo de nuevo efectiva.
La fe de los Reds
Final de la Champions
(25-05-2005). Milan-Liverpool, 3-3
“Esto ya está acabado”. El aficionado que estaba viendo la final de la Champions de 2005 tuvo esta sensación en el descanso con los italianos ganando 3-0. La mayoría lo pensó excepto Gerrard, Xabi Alonso y Luis García.
Remontarle una final al Milan, el equipo que mejor sabe rentabilizar sus goles, es un auténtico milagro. Además, el Liverpool no andaba sobrado de fútbol, aunque sí de autoestima, pues en las semis había tumbado al Chelsea. Sólo Rafa Benítez y los suyos saben a qué dios rezaron en el descanso, pero les endosaron tres goles a los italianos, que llegaron a los penaltis con el alucine en el cuerpo.